La necesidad de intensificar los mecanismos de diálogo y de fijar un piso social en América Latina y en Chile fueron los puntos que destacó el director general de la OIT, Juan Somavia, durante la visita que realizó a Chile entre el 25 de agosto y el 8 de septiembre recién pasado.
Somavia llegó a Santiago para inaugurar el Ecuentro Trabajo Decente y Democracia que congregó a importantes personalidades de América Latina a reflexionar sobre la vinculación de estos dos conceptos y los distintos mecanismos que existen en las sociedades de la región para apuntar a una mayor equidad y justicia social, los que su vez son un refuerzo a la gobernabilidad democrática (ver nota aparte).
Junto con ello, Juan Somavia participó en el un debate recientemente abierto en Chile, sobre variados temas laborales y que confluyeron en la creación del Consejo Asesor Presidencial en materia de Trabajo, Salario, Competitividad y Equidad Social, “Hacia un Chile más Justo”, conformado por 48 personalidades que participan a título personal, incluyendo al especialista de la Oficina Subregional de la OIT para el Cono sur, Guillermo Campero.
La visita de Somavia coincidió con la instalación de esta entidad, con la realización de una movilización social convocada por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) en demanda de mejores condiciones laborales y con el debate abierto por la Iglesia Católica sobre un salario ético.
El director general opinó sobre estos temas señalando que son parte de la preocupación central de la OIT y también se refirió a estos tópicos en las entrevistas de prensa que concedió durante su estadía en Chile.
En la conferencia de prensa que ofreció el 28 de agosto con motivo de la inauguración del encuentro Trabajo Decente y Democracia dijo que “hay un dato que no podemos negar aquí en Chile: hay grandes desigualdades”. Puntualizó que el piso social del que habla la OIT cada país debe ver qué mecanismos usa para consensuarlo y alcanzarlo “y eso tiene que ser producto de un acuerdo político”.
“Personalmente creo que en Chile es posible pensar en un piso social, es posible que los distintos actores políticos y sociales acuerden como objetivo de dignidad nacional el que nuestros ciudadanos estén por encima de una base determinada”.
Respecto de la falta de diagnóstico compartido entre empresarios y trabajadores justamente para abordar estos temas, Somavia dijo que “el tema de la desigualdad estuvo en el corazón del debate presidencial y ha vuelto a colocarse en el debate nacional. Chile tiene una asignatura pendiente”.
”Tenemos un acuerdo sobre la macroeconomía, tenemos un acuerdo en un sistema político que está funcionando, pero que requiere algunas reformas más, y no tenemos un acuerdo sobre cuál es el piso social que esta sociedad requiere. Y esa es la realidad. Que la sociedad chilena se ponga de acuerdo sobre ese piso social es indispensable si queremos consolidar la gobernabilidad democrática, porque efectivamente es lo que la gente espera no sólo en Chile, sino a nivel continental”.
Junto con abogar por el aumento de la sindicalización, Somavia dijo que la OIT considera la negociación colectiva como esencial. “Aumentar la sindicalización y expandir la negociación colectiva nos parece que hoy en día es una respuesta democrática a la demanda de Trabajo Decente. Forma parte de nuestra estabilidad democrática, no sólo de los problemas al interior de la empresa”.
En este marco resaltó la importancia de la iniciativa de la Presidenta Bachelet de crear el Consejo para la Equidad Social. “Es una gran oportunidad para profundizar en estos temas con una amplia participación”, dijo Somavia, y recordó que estos fueron el eje de la reciente intervención de la Presidenta en la Conferencia Anual de la OIT en Ginebra.

buena iniciativa sobre temas que sin duda le preocupan a todos los chilenos y sobre los cuales es necesario pensar juntos sobre cómo establecemos lo que he llamado un piso social”.
El piso social se compone, dijo Somavia, de “políticas públicas y de empresas que crean empleo y la combinación de las dos cosas le genera a la gente ciertos niveles de seguridad”.
Consultado por el debate sobre salario ético en Chile, Somavia dijo que está relacionado con su idea del piso social, “donde están las políticas sociales que benefician naturalmente a los que tiene menos ingreso, y, al mismo tiempo una economía sana, una economía competitiva, que es capaz de ir generando progresivamente empleos de la mayor calidad. Si nosotros juntamos esas dos cosas, va a ir creciendo progresivamente el nivel básico de vida de la gente. Creo que eso es posible, que Chile está preparado de manera que el tema no es tanto el monto, sino cómo en la conjunción de estas políticas se le da la sensación a la gente de que progresivamente las posibilidades de ir viviendo mejor se dan en una sociedad. Creo que Chile está preparado para eso”.
“Lo importante” agregó el director general de la OIT, “es la dirección en que va caminando una sociedad y Chile tiene la posibilidad de avanzar hacia mayor igualdad”.
Y que las ventajas del crecimiento, de la globalización le lleguen a más gente. Esa es una demanda perfectamente legítima. De manera que la Presidenta está perfectamente consciente y ella ha hecho una serie de propuestas que van en esa dirección”. Agregó que el tema “no es cuánto mejor podemos estar respecto de otros, sino cuánto podemos hacer nosotros. Y creo que los chilenos podemos hacer más”.
Sobre las manifestaciones convocadas por la CUT, Somavia dijo que “la movilización es parte de la cultura ciudadana” y que “es un llamado de atención a la sociedad chilena de que efectivamente los temas de la desigualdad son temas reales en esta sociedad. Sería bueno que encontráramos fórmulas de tal manera de responder, aunque esto no se resuelve de un día para otro, pero de echar a andar un proceso de diálogo con el objeto de ver cómo seguimos profundizando”. Agregó que en todo caso “siempre hay que tener un ojo atento a lo que está expresando la gente”.

El Mercurio, Cuerpo Reportajes,
domingo 9 de septiembre
“En toda sociedad uno tiene que tener un equilibrio entre Estado, mercado y sociedad. Esto se rompió a favor del mercado hace ya 25 años. El trabajo no es una mercancía, pues lo ejecuta un ser humano, para quien es fuente de autoestima, dignidad y estabilidad familiar. Sin embargo, hoy, cuando hablamos de trabajo, hablamos de costos y ganancias y no de su rol social. Eso hay que cambiarlo, conversarlo y dialogarlo.
“Hoy vivimos en un mundo donde los equilibrios macroeconómicos resultan fundamentales, pero los macrosociales no son secundarios. Lamentablemente, lo que se ve en el mundo, incluso acá en Chile, es que para perfeccionar el modelo económico se avanza en una autopista pero para desarrollar políticas sociales hay que enfrentarse a una especie de tirabuzón.
“El principal problema de Chile es que falta una institucionalidad de diálogo. Es el gran déficit.
”Es difícil entender por qué. Probablemente la razón principal es que los centros de poder de la política y la sociedad todavía no han llegado a decir: “Esto nos conviene”. Es bastante sorprendente que después de 17 años aún estemos discutiendo si necesitamos o no un diálogo social. ¿Por qué es tan difícil? ¿Cuál sería el peligro? ¿Cuál sería el daño? ¿Qué cosa tan terrible le pasaría al país? Hay que echarlo a andar ahora, porque la ausencia de un diálogo social crea espacios de riesgos bastante fuertes que se podrían lamentar después.
El Mostrador, 5 de septiembre
“Creo que no estamos lejos de ponernos de acuerdo que a nadie le convienen empresas que se declaran exitosas por que son abusivas”, refrenda Somavía.
“Hay conciencia de que para que a Chile le siga yendo bien, en términos de lo macro, debe preocuparse de que las ventajas del crecimiento y la globalización le lleguen a más gente y que al mismo tiempo las personas no pueda caer por debajo de un cierto “piso social”, que es un nivel que se establece y que es casi un tema de dignidad nacional”, afirma.
“Tenemos un déficit institucional en materia de diálogo y tenemos que crear una instancia”,
“Ojalá que una de las propuestas que salga de la Comisión para Equidad sea una institucionalidad sólida y fuerte, por ley, en este tema, aunque también con un cierto nivel necesario de autonomía”,
“La existencia de instancias de diálogo van a ser parte de la competitividad y de nuestra atracción como economía, porque la gente no invierte en países inestables y donde no hay instrumentos para encauzar las tensiones sociales”.
Radio Cooperativa, miércoles 5 de septiembre
“A nivel nacional creo que la creación de esta comisión pro equidad también es una indicación de que un diálogo sobre estos temas son indispensables, porque se nos ha producido un desequilibrio entre el Estado, el mercado y la sociedad en favor del mercado. Y eso no puede ser.
“Chile desde fuera es visto como un país exitoso que, a pesar de todas las cosas que se han hecho en lo social, todavía tiene un déficit social y que, en consecuencia, estamos tratando de ver cómo equilibramos los acuerdos políticos que ya tenemos, los acuerdos que tenemos para que funcione la economía, con los acuerdos generales que todavía no tenemos para que lo social sea tratado al mismo nivel que la economía y la política. Yo creo que ese es el tema central”.