Día
mundial 2009:
Demos
una oportunidad a las niñas:
Erradiquemos el trabajo infantil
El Día mundial contra el trabajo
infantil se conmemorará el 12 de
junio de 2009. Este año, el Día
mundial marcará el décimo
aniversario de la adopción del simbólico
Convenio núm. 182 de la OIT que
responde a la necesidad de erradicar las
peores formas de trabajo infantil. A la
vez que celebrará los progresos
logrados en los últimos diez años,
el Día mundial pondrá de
relieve los retos que aún subsisten,
haciendo hincapié en la explotación
de las niñas en el trabajo infantil.
Se estima que hay en el mundo unos 100
millones de niñas víctimas
del trabajo infantil. Muchas de ellas realizan
trabajos similares a los que desempeñan
los niños, pero también suelen
sobrellevar dificultades adicionales y
enfrentarse a diferentes peligros. Además,
las niñas están también
expuestas a algunas de las peores formas
de trabajo infantil, habitualmente en situaciones
de trabajo encubierto.
En este Día mundial, pedimos:
Respuestas políticas para atacar
las causas del trabajo infantil, prestando
atención a la situación particular
de las niñas.
Medidas urgentes para erradicar las peores
formas de trabajo infantil.
Mayor atención a las necesidades
en educación y formación
profesional de las adolescentes – acción
clave en la lucha contra el trabajo infantil
y en la facilitación de una vía
para que las niñas accedan al trabajo
decente en la edad adulta.
Las niñas
y el trabajo infantil

Las normas de la OIT exigen a los países
fijar una edad mínima de admisión
al empleo (generalmente 15 años,
aunque los países en desarrollo
pueden fijar esa edad a 14 años).
También prohíben que los
niños (incluyendo a los adolescentes
de 15 a 17 años de edad) realicen
tareas consideradas como peores formas
de trabajo infantil.
En muchos países del mundo, sin
embargo, se puede encontrar que niñas,
con edades por debajo de la edad mínima
legal de admisión al empleo, trabajan
en toda una variedad de sectores y servicios
y, frecuentemente, en las peores formas
de trabajo infantil.
Un gran número de niñas
trabajan en los sectores de la agricultura
y la manufactura, a menudo en condiciones
peligrosas. Uno de los primeros sectores
que emplea a niñas es el trabajo
doméstico en hogares de terceros.
Este trabajo suele ser oculto, conllevando
así mayores riesgos y peligros.
La explotación extrema de las niñas
en las peores formas de trabajo infantil
incluye la esclavitud, el trabajo en régimen
de servidumbre, la prostitución
y la pornografía.
Las niñas padecen múltiples
desventajas

En su mayor parte, el trabajo infantil
es producto de la pobreza, a menudo asociada
a una multiplicidad de desventajas. Las
desigualdades socioeconómicas relacionadas
con el idioma, la raza, las discapacidades
y las diferencias entre los entornos rural
y urbano siguen profundamente arraigadas.
Las niñas resultan particularmente
perjudicadas por la discriminación
y la práctica que les atribuyen
ciertas formas de trabajo. Muchas desempeñan
tareas domésticas no remuneradas
para sus familias, con mayor frecuencia
que los hijos varones. Estas tareas pueden
incluir el cuidado de otros niños,
la cocina, la limpieza, y el transporte
de agua y de combustible. Asimismo, las
niñas deben combinar largas horas
de tareas domésticas con otras formas
de actividad económica fuera del
hogar, lo que constituye una “doble
carga” de trabajo para ellas. Esto
puede tener un impacto negativo en cualquier
oportunidad de asistir a la escuela y puede
constituir un riesgo físico para
las niñas.
Las niñas siguen en desventaja
frente a la educación

El segundo Objetivo de Desarrollo del Milenio
requiere que todos los niños hayan
terminado un curso completo de educación
básica para 2015. El tercer Objetivo
de Desarrollo del Milenio tiene por meta
eliminar la disparidad entre hombres y
mujeres, tanto en la educación primaria
como en la secundaria. A nivel mundial,
no obstante, hay 75 millones de niños
en edad de educación primaria que
no están matriculados en la escuela.
Por cada 100 niños escolarizados,
hay solamente 94 niñas matriculadas,
y las niñas de las zonas rurales
están aún peor representadas.
En los países en desarrollo, la
matrícula escolar global en la educación
secundaria es de 61por ciento para los
niños y de 57por ciento para las
niñas. En los países menos
adelantados, las cifras bajan a 32por ciento
para los niños y a 26por ciento
para las niñas. Es evidente que
en el mundo en desarrollo hay un gran número
de niñas que no tienen acceso a
la enseñanza de nivel post-primario.
Con frecuencia las niñas son las últimas
matriculadas y las primeras retiradas de
la escuela, cuando las familias deben elegir
entre enviar a un hijo o a una hija a la
escuela. El acceso a la educación
de las niñas puede estar condicionado
también por otros factores, como
por ejemplo, la falta de seguridad en el
trayecto hacia la escuela o la falta de
abastecimiento de agua y de instalaciones
sanitarias adecuadas.
Al no poder acceder a una educación
de calidad, las niñas caen en el
mundo laboral desde muy temprana edad,
muy por debajo de la edad mínima
legal de admisión al empleo. Es,
por tanto, vital extender la educación
secundaria y la formación profesional
a las niñas y asegurar que tanto
los niños como las niñas
de las familias pobres y rurales puedan
acceder a estos servicios.
El trabajo
decente y el desarrollo gracias a la
educación de las niñas

Para un niño, la educación
es el primer peldaño para acceder
al trabajo decente y a un nivel de vida
digno cuando alcance la edad adulta. Diversas
investigaciones han demostrado que educar
a las niñas es una de las medidas
más eficaces para luchar contra
la pobreza. Las niñas con educación
tienen una mayor probabilidad de percibir
salarios más altos en su vida adulta,
de casarse más tarde, de tener menos
hijos y de que éstos sean más
sanos, y de ejercer un mayor poder de decisión
en la familia. También es más
probable que se esfuercen por educar a
sus propios hijos, contribuyendo así a
erradicar el trabajo infantil en el futuro.
Eliminar el trabajo infantil de las niñas
y promover su derecho a la educación
son, por lo tanto, conceptos importantes
de las estrategias más globales
para promover el desarrollo y el trabajo
decente.
El Día
mundial contra el trabajo infantil

El Día mundial contra el trabajo
infantil busca despertar sensibilidades
y promover acciones para combatir el trabajo
infantil. El respaldo general al Día
mundial ha crecido de año en año.
En 2009 nos proponemos celebrar un Día
mundial que cuente con un amplio apoyo
de los gobiernos y de las organizaciones
de empleadores y de trabajadores, de los
organismos de las Naciones Unidas y de
todos los actores involucrados en la lucha
contra el trabajo infantil y la defensa
de los derechos de las niñas.
Quisiéramos que usted y su organización
tomaran parte en el Día mundial
de 2009.
Participe
con nosotros y una su voz a la del movimiento
mundial contra el trabajo
infantil.
Para más información, escríbanos
a ipec@ilo.org.
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