| Ministras y autoridades de América Latina debaten sobre “nuevas tensiones de la vida laboral y familiar” en OIT
Santiago, Noviembre 2008
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Un interesante intercambio de experiencias y nuevas ideas se llevó a cabo el pasado viernes 14 de noviembre en la sede de Santiago de la OIT. Ello, a partir de la presentación de los resultados preliminares del estudio “Trabajo y familia: cambios globales en el mundo del trabajo”, que está siendo elaborado por la OIT en colaboración con el PNUD. “Se han producido cambios en nuestras sociedades y queremos visualizar esos temas”, afirmó el director de la Oficina Subregional de la OIT para el Cono Sur, Guillermo Miranda, al comenzar la actividad, a la que asistieron destacadas autoridades de la región.
El objetivo del citado estudio es, por un lado, constatar los cambios sufridos en la vida familiar y laboral en los últimos 20 años y, por otro, entregar propuestas para que las sociedades (Estado, trabajadores, trabajadoras y empleadores) se hagan cargo de estos procesos. Ello, entre otras cosas, pues “la falta de políticas de conciliación tiene costos económicos y sociales”, destacó María Elena Valenzuela, especialista de Género y Empleo de la OIT y responsable de la elaboración del informe.
La investigación muestra que hoy las mujeres participan mucho más en el mercado laboral (50% en 2006 contra 33% en 1990); pero que además esta mayor presencia se da entre trabajadoras en edad reproductiva o con hijos pequeños (la tasa de participación laboral de mujeres de 25 a 34 años es de 70%). También se da cuenta de los cambios que se han producido en la organización del trabajo (jornadas más largas e intensas), y cómo estos están afectando particularmente a las mujeres (pues ellas siguen siendo responsables de la familia); y a quienes requieren de cuidado (niños y niñas, especialmente).
Hechas las constataciones, se formulan una serie de propuestas para que sean asumidas por los Estados, trabajadores y trabajadoras, y los empleadores.
- Desarrollar políticas innovadoras que promuevan la conciliación y corresponsabilidad de tareas familiares y laborales (por ejemplo, que se levanten centros de cuidado infantil cerca de los hogares)
- Revisar la legislación de protección a la maternidad (de manera de incorporar entre sus beneficiarios, por ejemplo, a las trabajadoras del sector informal)
- Revisar la concepción de familia que inspira las políticas sociales y transferencias condicionadas a fin de promover la autonomía de la mujer
- Fomentar estrategias de conciliación en las empresas
- Impulsar la incorporación del tema de las responsabilidades familiares en las cláusulas de la negociación colectiva.
Entre las invitadas a comentar este estudio figuró la recientemente nombrada ministra de la Secretaría de la Mujer de Paraguay, Gloria Rubin, quien llamó la atención de la audiencia al dar cuenta de la compleja realidad que enfrentan las mujeres en su país, sobre todo las de menos recursos. “En Paraguay el trabajo de las empleadas domésticas es de esclavos. Su tema salarial nunca ha sido tratado y difícilmente pueden disfrutar del servicio de la seguridad social”, contó. Luego abordó el tema de “las criaditas”. Niñas pequeñas que son entregadas a matrimonios o familias para realizar trabajo doméstico, “e incluso cuidar a niños como ellas”, resaltó, junto con señalar que esta es un área “que debemos trabajar mucho más fuerte”.
A su turno, Carmen Beramendi, Directora del Instituto Nacional de las Mujeres de Uruguay, relató cómo en su país, en los últimos dos años, se ha abordado en forma tripartita el tema de la formalización del trabajo doméstico. “Uno de los principales logros de este gobierno ha sido promulgar una legislación de avanzada que equipara a las trabajadoras domésticas con el resto de los trabajadores y de hecho ellas vienen saliendo de negociar colectivamente su salario”, destacó.
Las ministras chilenas Paula Quintana, de Mideplan, y Laura Albornoz, del Servicio Nacional de la Mujer, se refirieron a su vez a las distintas iniciativas llevadas adelante por el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, cuyo objetivo ha sido la conciliación de la vida laboral y familiar; y que han contribuido a aumentar la participación laboral de la mujer. Se refirieron, básicamente, a programas como Chile Crece Contigo e Iguala, donde el desafío de fondo está en hacerse cargo institucionalmente de los cambios sociales producidos.
Alicia Bárcena, la recientemente electa Secretaria Ejecutiva de CEPAL (la primera mujer en llegar a ese cargo), cerró el panel haciendo un fuerte llamado para que América Latina “se haga cargo de sus asimetrías”, y que los países se ayuden entre ellos. “¿Cuál va a ser el impacto de la crisis de las remesas en las mujeres? ¿Qué va a pasar con esos hogares? ¿Qué vamos a hacer con las migrantes?”, preguntó, para luego destacar que es hora de que el Estado retome su rol a través de los instrumentos de la política fiscal.
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