El Bolívar

Los venezolanos comenzaron a utilizar la moneda a partir de 1879 cuando el presidente para ese entonces, Antonio Guzmán Blanco autorizó el aro denominado Bolívar, en claro homenaje al Libertador Simón Bolívar. La decisión gubernamental se tomó con el objetivo de establecer un control de divisas y por ello, se crearon varias denominaciones monetarias. La primera moneda salió en 1811 y recibió el nombre de peso venezolano.

Con el paso de los años, varios jefes de estado fueron llevando a cabo modificaciones al sistema hasta llegar a una moneda única en 1876 llamada venezolano. No obstante, al poco tiempo fue sustituida por el bolívar en 1879, diseñada por el grabador francés Albert Desiré Barre. En la actualidad, es el Banco Central de Venezuela (BCV) el responsable de regular, emitir y recibir los billetes y monedas.

En 1886 se inauguró en Caracas la Casa de la Moneda y durante ese acto el mandatario Guzmán Banco recibió como obsequio una moneda de 100 bolívares fabricada con oro. Le llamaron pachano, en honor al primer director del ente, Jacinto Regino Pachano. Aunque la casa se encargaría de fabricar las monedas y billetes, nunca fue así y Venezuela tuvo que adquirir todo proveniente de Dinamarca, Estados Unidos, Alemania e Inglaterra. Desde entonces las transacciones de bolívar a dólar en Venezuela se hicieron comunes.

Las monedas bolívar eran creadas con una aleación de plata, que resultaba bastante costoso y por ello, desde 1967 tuvieron que comenzar a elaborarlas con acero níquel. Mientras que los billetes fueron creados con papel de fibra de algodón, con sellos de seguridad para evitar falsificaciones.

Durante 10 años, desde 1988 hasta 1998, se construyó la Casa de la Moneda en Maracay, Aragua con el fin de ahorrar recursos en la elaboración de billetes, papel sellado y otros documentos de valor. En 1999 se puso a funcionar y sigue activa hasta la actualidad, según fuentes oficiales.