Adaptación del organismo al esfuerzo

Al realizar actividad física, las células del organismo requieren mayor cantidad de oxígeno. En estas condiciones, tanto el sistema respiratorio como el sistema cardiovascular experimentan cambios que permiten satisfacer la mayor demanda de oxígeno. Es así como aumenta la frecuencia y amplitud respiratoria, es decir, se respira más rápido y más profundo y, por lo tanto, el volumen de oxígeno que ingresa a los pulmones es mayor. De la misma forma, el corazón aumenta el volumen de sangre que bombea en cada contracción; y acelera la frecuencia de sus latidos, por lo que es capaz de transportar hacia las células mayor cantidad de sangre oxigenada. Durante el ejercicio se redistribuye el aporte sanguíneo a los distintos tejidos, es así como en las células musculares aumenta la irrigación sanguínea debido a que los procesos metabólicos en desarrollo consumen más oxígeno en comparación al estado de reposo; por el contrario, los órganos que no participan activamente en la realización de esfuerzo fisico, como los riñones o el estómago, reciben un aporte sanguíneo menor. La irrigación sanguínea al cerebro se mantiene constante tanto en reposo como durante el ejercicio intenso.

La adaptación del organismo al esfuerzo involucra todos los cambios fisiológicos que permiten satisfacer las demandas de oxígeno del organismo durante la realización de adividad física.

La práctica de algún deporte en forma constante adapta el sistema respiratorio y cardiovascular al nuevo requerimiento de oxígeno por parte del organismo de la siguiente forma:

  • Aumenta la contractibilidad del corazón, manteniendo el gasto cardíaco sin aumentar demasiado la frecuencia; esto quiere decir que el corazón trabaja menos para conseguir que la sangre llegue a todos los tejidos.
  • Aumenta la cantidad de sangre que expulsa el corazón en cada contracción, así como la magnitud de los movimientos respiratorios.
  • Mejora la eficiencia del intercambio gaseoso, debido al aumento de la superficie capilar.
  • Aumenta la capacidad de utilización de oxigeno.

A este conjunto de modificaciones fisiológicas desarrolladas por el entrenamiento físico para mejorar las condiciones de suministro de oxígeno a los diferentes tejidos del organismo, se le denomina acondicionamiento físico.

Aclimatación a la altura. Los deportistas y turistas que viajan a lugares ubicados a gran altura (2.500 m sobre el nivel del mar), donde la concentración de oxígeno es menor, sufren un proceso de aclimatación, en que el organismo responde a la falta de oxígeno aumentando la cantidad de eritrocitos circulantes o incrementando el ritmo de la ventilación pulmonar.